Me siento lejos de casa…
Paso la vida…
sin saber quién eres,
sin saber quién soy.
¡Ese es el milagro!
La fuente inagotable,
un sólo corazón.
Quizá seamos pequeñas maravillas:
La gracia de una mirada,
el jugueteo de una sonrisa.
Quiza…
Nunca lo sabremos.
-¡Cuánto sufrimiento! ¡Cuántos corazones sin hogar!
-No desesperes, poeta. Que la vida te sonría y su sonrisa se refleje en tus versos, se la palabra y la alegría de Dios, para quienes buscan la verdad.
En verdes prados descansa la riqueza del mundo,
la fuente de aguas cristalinas, de vida eterna,
inúndate de ella y serás bendecido,
derrámate en ella y vivirás por siempre.
Cuando las aguas de tu corazón
se tranquilicen y reflejen en ellas
la luz del cielo, la mente.
En ti crecerá la flor del hogar,
el amor, la morada de Dios.
El girasol crece, buscando la luz,
alegre, vivaz, hacia el firmamento.
Y un día, madurará, glorioso,
convertido
en estrella.
Héctor: Me siento tan puro, las palabras no me entienden.
Iñaki: Jajaja sólo ríe, es tan poderosa una risa.